lunes, 4 de mayo de 2009

EL MANIERISMO

Hacia la tercera década del siglo s. XVI podríamos decir que la práctica artística había desembocada en una clara tendencia de reacción anticlásica que ponía en cuestión la validez del ideal de belleza defendido por el alto renacimiento.
Rasgos del Manierismo:
Liberación del culto a la belleza clásica y a sus componentes básicos, tales como la serenidad, el equilibrio o la claridad. Este paso se inicia con laguna obra de Miguel Ángel o Rafael.
Insumisión a la verosimilitud. Las obras reflejan una tensión interior que terminan con el irrealismo y la abstracción, olvidando la relación obra representada/escenario.
Convencionalismo en el color, proporciones y disposiciones o posturas de las figuras humanas pintadas o esculpidas.

1.- LA ARQUITECTURA MANIERISTA

Entre sus características destacan:
  • La arbitraria alteración de la correspondencia entre las partes y el conjunto del edificio, con lo que rompe la lógica de las relaciones espaciales y se provoca la desintegración de la estructura renacentista.
  • La preferencia por los espacios longitudinales y salas estrechas que favorecen la perspectiva.

  • La pérdida o debilitación de las coordenadas axiales, las que ordenan el edificio según un eje de simetría.

Destaca el Palacio del Té, en Mantua, obra de Giulio Romano.



2.-MANIERISMO ESCULTÓRICO
Hay preferencia por la figura “serpentinata”, contorsionada con artificio de formas que dibujan la ascensión helicoidal.
Destaca Juan De Bolonia con la Fuente de Neptuno en Bolonia y el Rapto de las Sabinas.





La tendencia al desgarramiento propio de este estilo aparecen en la exagerada musculatura de “Perseo con la cabeza de Medusa” de Benvenutto Cellini. Fue fundida en bronce de una sola pieza, lo que supone una enorme dificultas técnica.



3.- PINTURA MANIERISTA.
Se caracteriza por la arbitrariedad en el uso del color y las proporciones.
Las proporciones anatómicas se alteran a su voluntad. El alargamiento de las figuras es constante. Ej: Madonna del cuello largo de PARMIGIANINO.



Se prefiere el trazado serpentiforme, los abundantes y tensos escorzos, la distorsión como forma de expresar una dramática escisión en la conciencia y en el mundo.
Las figuras está constreñidas en marcos estrechos, lo que acentúa las expresiones angustiadas.
La utilización de fondos negros, en los que se representan las figuras como auténticos objetos-luz, nos anuncian en Barroco.
Otro autor es Corregio, con este "Ío y Zeus"

1 comentario:

diana pat dijo...

me sirvio mucho la informacion gracias