viernes, 30 de mayo de 2014

La escultura impresionista: Auguste Rodin.

File:Rodin The bronze age.jpgLos logros conseguidos por los pintores impresionistas fueron llevados a la escultura por Auguste Rodin (1.840-1.917).
Rodin supera el academicismo y refleja el interés por captar el movimiento y la luz que consideraba fundamentales para obtener profundidad en la escultura.
En 1.875 realizó esta escultura, titulada  La edad del Bronce.
Esta obra causó gran polémica ya que se acusó a Rodin de no haber hecho el vaciado de una escultura de arcilla, sino de un modelo real, debido a la perfección que alcanzó. Gracias a sus amigos, como Degás, logró salir triunfal de este trance.
Tras esto, sus esculturas toman dos caminos: la escultura alimentaria, como él lo llamó, decorativa y para vivir; y las esculturas transgresoras, que rompían con la tradición academicista.

En estas últimas intentó plasmar en los volúmenes las vibraciones lumínicas por medio de superficies rugosas y de multiplicación de ángulos.
Los temas de Rodin difieren mucho de los impresionistas, ya que intentó reflejar en sus obras las pasiones y los dramas humanos.
Los inacabados son otro aspecto característico de su obra, por influencia de las últimas esculturas de Miguel Ángel.
Rodin dejaba conscientemente inconclusas algunas partes de la escultura, de este modo, las figuras parecían surgir del mismo bloque. En ocasiones omitía parte de la escultura como la cabeza o las extremidades, probablemente influido por la estatuaria clásica.
Entre sus obras transgresoras destacan Los burgueses de Calais (1.884)

El monumento a Balzac (1.897).
File:Monument to Balzac.jpg
Todas estas ideas las plasmó en su obra más importante llamada Las puertas del Infierno, para las que diseñó también de acompañantes a sus famosos El BesoPensador.


Estas puertas tienen como tema el Infierno que narró Dante en la Divina Comedia.
La figura central, El pensador, es un retrato del poeta italiano mirando hacia el infierno.
Posteriormente, y ya como estatua independiente, El Pensador se convirtió en un hombre desnudo, con los brazos y las piernas sobredimensionados (influencia de Miguel Ángel) y en actitud reflexiva.
Rodin pensaba que para dar vida a las esculturas había que dotarlas de movimiento, por eso El Pensador piensa involucrando todo su cuerpo en la acción: piensa con las manos, con el torso, con la espalda...
Todos sus músculos están en tensión, crispados por el esfuerzo.
Es una escultura cerrada por si misma: la mano izquierda descansa encima de la rodilla izquierda y la otra mano sostiene la cabeza; cierra el gesto el codo derecho apoyado en la pierna izquierda, cerca de la rodilla.
La factura poco pulida de las estatuas provoca en su superficie, fuertes sombras que ayudan a transmitir al observador el sufrimiento del pensador.

File:ThinkingMan Rodin.jpg
El Pensador formaba parte de lo que sería la obra maestra de Rodin: las puertas del Infierno encargadas en 1.880 por el Museo de Artes Decorativas de París. Se trataba de un ambiciosos proyecto que incluía 186 figuras y que no llegó a hacerse realidad, pero de sus esbozos surgieron numerosas esculturas consideradas obras maestras como este pensador o El Beso.
http://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/c/c4/Der_kuss.jpg